Todos hemos escuchado las siguientes palabras “la vida es hoy” o “vive el ahora”.

Un tema que, a mi parecer, toma cada vez más fuerza.
Encontramos libros, conferencias, películas, cualquier cantidad de mensajes al respecto.

Y tengo que confesar que a veces me parece molesto e incluso se me vuelve paisaje, es como un “más de lo mismo”.

Todos tienen la misma narrativa de optimismo, agradecimiento y superación, y olvidan poner en contexto la “vida” o el “ahora” de cada persona.

Pero, sin indagar mucho, mi punto es el siguiente:
Hay algo muy cierto en esos mensajes… no sabemos cuando nos vamos a morir pero nos vamos a morir, y todo gira en torno a ello.

En menos de una semana, despedimos un amigo que murió por una enfermedad terminal, vimos como la vida de una persona que estaba celebrando un gran logro en la noche, al día siguiente había fallecido por un paro fulminante- ni siquiera se habían borrado las historias de la celebración de su IG cuando nos enteramos de la noticia; leímos el caso de una chica que perdió su pierna por una enfermedad y nos invitaba a bailar y correr como ella lo hacía antes y nosotros sí podíamos…
Es así como la vida te cambia en un segundo.

Solo cuando estamos próximos a perder o perdemos la vida de alguien cercano… VALORAMOS y somos CONSCIENTES del TIEMPO y de lo que TENEMOS en la ausencia. ¡Somos definitivamente aún una especie en evolución!

Que vaina tan facil de decir, pero tan difícil de comprender, tener conciencia y poner en práctica. (Obvio me incluyo)

Quiero compartir con ustedes una cita que leí hace poco:
“no hay tiempo, muy breve es la vida, para disputas, disculpas, animosidades, pedidos de cuenta. Solo tiempo para amar, y solo un instante, por así decirlo, para eso”

La vida se ha encargado de que aprenda a “vivir el ahora” con este viaje que emprendí con mi esposo…
Y ahí volvemos, un claro ejemplo de que se valora en la ausencia…

 

 

 

La ausencia de mis amigos, mi familia, la comida con la que crecí, el trabajo de 10 años…
…el jugo de lulo, el colibrí morado, la empanada…

Hoy intento ser más consciente. Y los invito a ser más conscientes, con pequeños pasos, pequeños actos, como:
– Actúa bien en tu día a día
– Pon en contexto y prioridad tu vida y tu familia sobre el trabajo
– Saca tiempo de calidad para ti
– Agradece
– Perdona
– Escucha más, responde WhatsApp y deja de tener 119 mensajes sin leer 
– Retroalimenta de manera sincera y oportuna
– Ve al médico, al igual que ir al psicólogo
– Metete a esa clase que quieres (cocina, baile, etc.) así sea por YouTube
– Come pastel o lo que más te guste sin necesidad de tener una celebración
– Visita la familia con mayor frecuencia
– Envía mensajes a tus seres queridos: Felipe cada noche me dice “gracias por un día más a mi lado” y eso hace que cierre cada día muy 🥰😍, el ni se imagina el poder que tiene en mi esas 8 palabras.

Pregúntate : ¿Cómo quieres que te recuerden?

Sin mas chachara de “más de lo mismo”

Aún tengo muchos interrogantes, pero agradezco estar aquí en esta nueva etapa, ya mañana 3 meses.
Con días buenos y días no tan buenos, pero con un coequipero de lujo y unos amigos que no les importa las 7 horas de diferencia.

Y recuerda: en las redes se muestra, en su mayoría de veces, “lo bonito”. A veces, con un “cómo estás?” puedes cambiar el rumbo del día de una persona 🙂 “pequeños actos y pasos”

Da el primer paso. No esperes que siempre lo hagan por ti. 

 El ¡vive el ahora! lo resignifico desde hoy a “sé más consciente”